La historia
01.Lo esencial, en una línea
No guardamos el número de tu tarjeta ni su código de seguridad. No es que los guardemos bien cifrados: es que nunca los tenemos.
02.Qué significa eso técnicamente, en español
Cuando escribes tu tarjeta, esos datos no pasan por nuestros servidores. Van cifrados directamente a la pasarela de pagos, que es una empresa especializada y certificada para manejarlos. La pasarela nos devuelve un identificador —un token— que no sirve para nada fuera de esa operación concreta.
Nuestros sistemas trabajan con ese identificador. La consecuencia importante: aunque alguien lograra entrar a nuestra base de datos, ahí no hay números de tarjeta que robar. No es una promesa de buena conducta, es una decisión de arquitectura.
03.Qué sí guardamos
- Tu nombre, correo y teléfono de contacto.
- El historial de tus reservas y tus comprobantes.
- Los últimos cuatro dígitos y la marca de la tarjeta, para que reconozcas con cuál pagaste. Con eso no se puede hacer un cargo.
04.El riesgo real hoy no somos nosotros: es quien se hace pasar por nosotros
El fraude moderno rara vez consiste en vulnerar los sistemas de una empresa. Consiste en escribirte fingiendo ser esa empresa. Estas son las señales inequívocas de que no somos nosotros:
- Te piden el código de seguridad de tu tarjeta por teléfono, correo o WhatsApp. Nunca lo pedimos. Nadie legítimo lo pide por esos medios.
- Te piden pagar por transferencia a una cuenta personal para «asegurar» una tarifa.
- Te meten prisa: «tu reserva se cancela en 10 minutos si no confirmas ahora». La urgencia artificial es la herramienta favorita del fraude.
- El remitente se parece pero no es. Revisa el dominio completo del correo, no el nombre que muestra tu aplicación.
- Te ofrecen un reembolso a cambio de que instales una aplicación o compartas tu pantalla. Nunca.
Ninguna empresa seria te va a pedir el código de tres dígitos de tu tarjeta por mensaje. Ninguna. Nunca.
05.Qué hacer ante un mensaje sospechoso
- No respondas ese correo ni hagas clic en sus enlaces.
- Entra a tu cuenta escribiendo tú la dirección en el navegador. Si hay algo pendiente de verdad, aparece ahí.
- Si ya diste datos: llama a tu banco de inmediato para bloquear la tarjeta, y avísanos.
06.Tu cuenta
- Usa una contraseña que no repitas en otros sitios. La mayoría de los accesos indebidos vienen de contraseñas filtradas en otro servicio, no del sitio que te preocupa.
- Revisa tus sesiones activas desde tu perfil: puedes cerrar cualquiera que no reconozcas.
- Si tu rol lo permite, activa la verificación en dos pasos.
07.Y del lado de los hoteles
La misma regla aplica hacia adentro: los datos sensibles de los hoteles socios —información fiscal, credenciales de sus canales— se guardan cifrados y separados del resto. Un hotel que confía su operación a un sistema merece la misma seriedad que un huésped que confía su tarjeta.
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Sobre el autor
Jorge Sánchez
Fundador yaReserva
Emprendedor tech y viajero. Creó yaReserva para revolucionar cómo México reserva hoteles.
