Naturaleza · Cañones y barrancas · cerca de Metztitlán, Hidalgo
Cañón monumental en Hidalgo: reserva de la biosfera UNESCO con cactáceas gigantes, 271 aves y una laguna llena de garzas.
96,000 ha
Reserva protegida
271 especies
Aves
UNESCO 2006
Biosfera
Sitio Ramsar
Laguna
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
La Barranca de Metztitlán es uno de los paisajes naturales más imponentes de Hidalgo: un profundo cañón labrado por el río Venado-Metztitlán justo donde se encuentran la Faja Volcánica Transmexicana y la Sierra Madre Oriental. Esa colisión geológica creó paredones rocosos, miradores de vértigo y una sucesión de microclimas que van del bosque de neblina en las cumbres a la zona semiárida del fondo, donde reinan los cactus candelabro, los órganos y las biznagas. Es, sin exagerar, una de las regiones cactológicas más ricas de México. Declarada Reserva de la Biosfera en el año 2000 y reconocida en 2006 dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO, esta área natural protegida abarca cerca de 96 mil hectáreas y ocho municipios del centro-oriente del estado. Su valor ecológico es enorme: aquí conviven 271 especies de aves, 33 de murciélagos y cinco de felinos, junto a un altísimo nivel de endemismo en bromelias y orquídeas. Recorrer la barranca de Metztitlán es asomarse a un laboratorio vivo de adaptación al desierto y a la montaña. El corazón húmedo de la reserva es la Laguna de Metztitlán, designada sitio Ramsar en 2004. Cada invierno, entre noviembre y abril, sus aguas se convierten en refugio de pelícanos, garzas y patos migratorios que vuelven el lugar un paraíso para la observación de aves y la fotografía de naturaleza. A su alrededor, la fértil Vega de Metztitlán despliega huertos de aguacate, nopal y maíz que sostienen la vida y la cocina de la región. Muy cerca, el pueblo de Metztitlán —Pueblo Mágico desde 2023— corona la experiencia con su monumental Convento de los Santos Reyes, joya agustina de 1539 con portada plateresca y bóveda de cañón. Entre senderos, manantiales termales como los de Kinjua, tamales de recaudo, pulque y atardeceres sobre el cañón, la Barranca de Metztitlán es el destino perfecto para quien busca naturaleza salvaje, aventura y patrimonio en un solo viaje por Hidalgo.
Mejor época
Noviembre a abril (aves y clima seco)
Clima
Semiárido cálido, lluvias en verano
Zona horaria
CST (UTC-6)
Consejos para aprovechar tu visita a Barranca de Metztitlán
Lleva agua, sombrero y protección solar: el fondo de la barranca es cálido y seco la mayor parte del año.
Para ver aves migratorias en la laguna, planea tu visita entre noviembre y abril, temprano por la mañana.
Contrata guías locales en Metztitlán para acceder a miradores, manantiales y senderos con seguridad.
Recorre la reserva en auto propio; el transporte público es limitado y las distancias entre atractivos son largas.
No olvides binoculares y cámara con buen zoom para fotografiar fauna y los paisajes del cañón.
Combina la naturaleza con el Pueblo Mágico de Metztitlán y su convento del siglo XVI para un viaje completo.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar este destino natural
Paredones rocosos donde se encuentran la Sierra Madre Oriental y la Faja Volcánica, con miradores de vértigo sobre la barranca.
Área natural protegida de ~96 mil hectáreas, parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera desde 2006.
Humedal que cada invierno recibe pelícanos, garzas y patos migratorios; un imán para los amantes de las aves.
Una de las zonas cactológicas más importantes de México, con cactus candelabro, órganos y biznagas endémicas.
271 especies registradas, residentes y migratorias, hacen del cañón un paraíso para el birdwatching y la fotografía.
Joya agustina de 1539 con portada plateresca y bóveda de cañón en el vecino Pueblo Mágico de Metztitlán.
Planea tu visita
Lo ideal es llegar en auto desde Pachuca por la carretera a Metztitlán; dentro de la reserva, senderos y caminos rurales se recorren a pie, en bici o con guías locales.
Mejor época
Noviembre a abril
Clima
Semiárido cálido
Tipo
Cañón y reserva
Ubicación
Metztitlán, Hidalgo
Tu base de viaje
Hospédate en Metztitlán y visita Barranca de Metztitlán sin prisas. Es la ciudad base más práctica para explorar este destino natural.
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Resolvemos tus dudas
Es un profundo cañón en el centro-oriente de Hidalgo, declarado Reserva de la Biosfera por su enorme riqueza biológica, sus cactáceas gigantes, su laguna y su belleza escénica.
Se localiza en el estado de Hidalgo, México, abarcando ocho municipios; su corazón está en el municipio de Metztitlán, al noreste de Pachuca.
Por ser una Reserva de la Biosfera reconocida por la UNESCO, una de las zonas de cactáceas más importantes de México y un refugio de aves migratorias en su laguna.
De noviembre a abril, cuando el clima es seco y la laguna recibe aves migratorias como pelícanos y garzas, ideal para el avistamiento.
Desde la Ciudad de México o Pachuca se toma la carretera hacia Atotonilco el Grande y Metztitlán; lo más cómodo es viajar en auto propio.
Senderismo, observación de aves, ciclismo, fotografía de naturaleza, visita a manantiales termales y recorrido por el Pueblo Mágico de Metztitlán.
Forma parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO desde 2006, y su laguna es sitio Ramsar de importancia internacional desde 2004.
Hay 271 especies de aves, 33 de murciélagos y cinco de felinos, además de cactus candelabro, órganos, biznagas y un alto endemismo en bromelias y orquídeas.
Sí, Metztitlán fue nombrado Pueblo Mágico en 2023; destaca su Convento de los Santos Reyes de 1539 y la fértil Vega de Metztitlán.
Platillos típicos como tamales de recaudo, zacatamal, tecocos, tamal de pescado, paletas de calabaza y la tradicional bebida del pulque.
La Laguna de Metztitlán es el mejor punto: entre noviembre y abril llegan pelícanos, garzas y patos. Ve temprano por la mañana con binoculares para mejores avistamientos.
Sí, en el Pueblo Mágico de Metztitlán y en la Vega hay hospedajes rurales, cabañas y opciones de turismo de naturaleza; conviene reservar con anticipación en temporada alta.
Hay rutas para todos los niveles, desde miradores accesibles hasta descensos exigentes al fondo del cañón. Por el calor y el terreno rocoso se recomienda ir con guía local.
Un fin de semana permite combinar la laguna, un par de senderos, los manantiales termales y el convento de Metztitlán sin prisas.
Sí, las zonas de la laguna, los miradores y el pueblo son aptos para familias; para los senderos al fondo del cañón conviene contratar guía y llevar agua suficiente.
¿Listo?
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Ciudad base
Metztitlán