Naturaleza · Cascadas · cerca de Aculco, Estado de México
Cascadas de Aculco: La Concepción y Tixhiñú caen sobre columnas basálticas en el Pueblo Mágico de Edomex. Naturaleza, rapel y agua fría.
2 cascadas
Caídas
~25 m
Caída máxima
+100 rutas
Rapel
Columnas basálticas
Roca volcánica
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
Las Cascadas de Aculco son el mayor tesoro natural del Pueblo Mágico de Aculco, en el noroeste del Estado de México, casi en la frontera con Querétaro y a unas dos horas de la Ciudad de México. Su sello distintivo son las espectaculares columnas basálticas: muros de roca volcánica con forma de prismas que enmarcan dos caídas de agua escondidas entre barrancas, peñas y vegetación. Es un destino ideal para quien busca naturaleza, aventura y un escape de fin de semana cerca de la capital. La estrella es la Cascada de La Concepción, una caída de unos 25 metros que se desploma sobre un imponente paredón de columnas de basalto. Sus muros son tan adecuados para el rapel que se han trazado más de cien rutas para escaladores, lo que la convierte en uno de los puntos favoritos de Edomex para deportes extremos. A solo unos kilómetros, la Cascada de Tixhiñú ofrece una experiencia más íntima y tranquila: una caída más resguardada entre cuevas y peñascos, perfecta para relajarse con el sonido del agua. Ambas cascadas se alimentan de las aguas que bajan de la presa del Ñadó, por lo que su caudal cambia con las estaciones. En temporada de lluvias el flujo se vuelve potente y, al pie de la roca, llega a formarse una alberca natural de agua fría que invita a refrescarse. Alrededor encontrarás agencias locales que rentan equipo y ofrecen guías profesionales para practicar rapel y escalada con seguridad. Más allá del agua, la visita se completa con el encanto del propio Aculco: su Parroquia de San Jerónimo, el ex convento, sus calles empedradas y la gastronomía de rancho con barbacoa y el famoso queso aculquense. Por eso muchos viajeros lo hacen como una escapada de un día —entrada por salida— combinando senderismo en las cascadas con un paseo por el centro histórico del Pueblo Mágico. Visitar las Cascadas de Aculco es vivir el contraste entre la fuerza del paisaje volcánico y la calma de un pueblo mágico mexiquense. Naturaleza, aventura, fotografía y cultura se reúnen en un mismo destino accesible, económico y perfecto para desconectarse sin alejarse demasiado de la ciudad.
Mejor época
Verano (lluvias, mayor caudal)
Clima
Templado, lluvias en verano
Zona horaria
CST (UTC-6)
Consejos para aprovechar tu visita a Cascadas de Aculco
Lleva calzado antiderrapante: los senderos y rocas se ponen resbalosos, sobre todo en lluvia.
Visita en temporada de lluvias (verano) para ver el mayor caudal y la poza natural.
Contrata guías y equipo con las agencias locales si vas a hacer rapel o escalada.
La entrada es libre; ten suelto para el estacionamiento, que ronda los 15 pesos.
Combina las cascadas con el centro de Aculco para probar barbacoa y queso aculquense.
Lleva agua, snacks y efectivo: los servicios en la zona de cascadas son limitados.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar este destino natural
Caída de unos 25 metros sobre un paredón de columnas basálticas, la más imponente de Aculco.
Caída más íntima y resguardada entre cuevas y peñas, ideal para relajarse con el sonido del agua.
Muros de roca volcánica en forma de prismas que dan a las cascadas un paisaje único en Edomex.
Más de cien rutas trazadas sobre los muros de basalto, paraíso para los amantes del deporte extremo.
En temporada de lluvias se forma una poza de agua fría al pie de la roca para refrescarse.
Centro histórico con parroquia, ex convento, barbacoa y queso de rancho a pocos kilómetros.
Planea tu visita
Se llega en auto por la carretera Aculco-Amealco; las cascadas están a 7-10 km del centro. Conviene auto propio y calzado de senderismo para los tramos a pie.
Mejor época
Verano (lluvias)
Clima
Templado
Tipo
Parque natural
Ubicación
Aculco, Edomex
Tu base de viaje
Hospédate en Aculco y visita Cascadas de Aculco sin prisas. Es la ciudad base más práctica para explorar este destino natural.
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Resolvemos tus dudas
En el municipio de Aculco, al noroeste del Estado de México, casi en la frontera con Querétaro y a unas dos horas de la Ciudad de México. Las cascadas están entre 7 y 10 km del centro del pueblo.
El acceso es libre; solo se paga estacionamiento, que ronda los 15 pesos. Si quieres hacer rapel o escalada, las agencias locales cobran por equipo y guía.
Las principales son la Cascada de La Concepción, de unos 25 metros, y la Cascada de Tixhiñú, más íntima y resguardada. Ambas caen sobre columnas basálticas.
La temporada de lluvias en verano, cuando el caudal es más potente y al pie de la cascada se forma una alberca natural de agua fría.
En temporada de lluvias se forma una poza natural de agua fría donde la gente se refresca. Hazlo con precaución, ya que las rocas son resbalosas y no hay salvavidas.
Sí. Los muros de basalto de La Concepción tienen más de cien rutas trazadas y es uno de los lugares favoritos de Edomex para rapel y escalada, con guías profesionales disponibles.
En auto por la autopista hacia el norte rumbo a Querétaro y luego por la carretera Aculco-Amealco; el trayecto toma cerca de dos horas. Lo más cómodo es ir en vehículo propio.
Sí, Aculco es Pueblo Mágico del Estado de México, conocido por sus cascadas, su centro histórico con parroquia y ex convento, su barbacoa y su queso de rancho.
Las cascadas se alimentan de las aguas que bajan de la presa del Ñadó. Por eso el caudal varía según la temporada y crece notablemente en época de lluvias.
Se puede hacer en un día de ida y vuelta desde la CDMX, combinando una o dos cascadas con un paseo por el centro de Aculco.
El paisaje es seguro para una visita familiar, pero los senderos y rocas son irregulares y resbalosos. Con niños conviene calzado adecuado, supervisión cercana y evitar acercarse al borde de las caídas.
En la zona de La Concepción hay áreas que permiten campismo y agencias que rentan equipo. Conviene confirmar condiciones y servicios con los operadores locales antes de pernoctar.
La Concepción es más alta, espectacular e ideal para rapel; Tixhiñú es más íntima y tranquila, perfecta para relajarse. Si tienes tiempo, vale la pena visitar ambas.
El caudal depende de la presa del Ñadó y de las lluvias. En verano el flujo es potente; en temporada seca disminuye bastante, aunque el paisaje de columnas basálticas sigue siendo impresionante.
Calzado antiderrapante, ropa cómoda, agua, snacks, efectivo para estacionamiento, protector solar y, si planeas rapel, reservar equipo y guía con las agencias locales.
¿Listo?
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Ciudad base
Aculco