Naturaleza · Cenotes · cerca de Ocosingo, Chiapas
Lagunas turquesa, pinturas rupestres mayas y selva lacandona virgen en el corazón de Chiapas. El reino sagrado del Dios del Trueno.
+20 lagunas
Cuerpos de agua
+2,000 años
Pinturas rupestres
3,300+ ha
Área protegida
Dios del Trueno
Sitio sagrado
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
En lo profundo de la Selva Lacandona, en el municipio de Ocosingo, los Cenotes de Metzabok forman uno de los rincones más mágicos y mejor conservados de Chiapas. Decretada Área de Protección de Flora y Fauna en 1998, esta joya natural reúne más de 20 lagunas interconectadas de aguas color esmeralda y azul profundo que cambian de tono con la luz del sol. Su nombre, en lengua lacandona, significa "Dios del Trueno", y aún hoy es un sitio sagrado para los últimos lacandones que habitan sus orillas. El alma de Metzabok es su lago principal, un espejo de agua rodeado de montañas cubiertas de selva tropical húmeda. Los recorridos en cayuco —la canoa tradicional maya— te llevan a lo largo de paredones de roca donde se conservan pinturas rupestres con más de 2,000 años de antigüedad, vestigios silenciosos de pueblos ancestrales. Cuevas como Tzibaná y la propia cueva de Metzabok guardan murales, escenas rituales y la memoria viva de la civilización maya. La riqueza biológica de Metzabok es extraordinaria. Sus más de 3,300 hectáreas protegen selvas con cientos de géneros de plantas, muchas en peligro de extinción, y una fauna que incluye al jaguar, la pantera, la tortuga blanca y aves como la imponente águila arpía. Caminar por sus senderos, subir a los miradores y navegar sus lagunas es sumergirse en un ecosistema casi intacto, donde el silencio solo lo rompe el canto de las aves y el remo deslizándose sobre el agua. Pero Metzabok no es solo naturaleza: es cultura viva. Una pequeña comunidad lacandona, de menos de cien personas, custodia este territorio y mantiene vivas sus tradiciones orales, conocimientos botánicos y rituales espirituales heredados de sus antepasados mayas. Visitar Metzabok con guías locales es la única forma de conocerlo, y a la vez una manera de apoyar directamente a quienes lo protegen. Quien busca un destino auténtico, lejos del turismo masivo, encuentra en los Cenotes de Metzabok una experiencia inolvidable: lagunas sagradas, arte rupestre milenario, selva primaria y el encuentro con una de las culturas vivas más antiguas de México. Un tesoro escondido de la Selva Lacandona que vale cada kilómetro del viaje.
Mejor época
Noviembre a abril (temporada seca)
Clima
Cálido húmedo tropical de selva
Zona horaria
CST (UTC-6)
Consejos para aprovechar tu visita a Cenotes de Metzabok
La visita solo es posible con guías locales lacandones, que conocen las lagunas y los sitios sagrados.
Lleva efectivo: el acceso tiene una cuota de derechos por persona y por día, y no hay cajeros cerca.
El acceso a los lagos suele ser de 9:00 a 16:00 hrs, planea tu llegada temprano.
Necesitas vehículo particular; el transporte público solo llega al entronque de Metzabok.
Usa repelente, protector solar, sombrero y calzado cómodo para senderos selváticos.
Respeta el sitio: es un área protegida y sagrada, no extraigas plantas ni dejes basura.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar este destino natural
Más de 20 lagunas interconectadas de aguas azul y verde profundo que cambian de tono con la luz del sol.
Arte rupestre de más de 2,000 años conservado en los paredones de roca al borde del agua.
Navega la laguna en la canoa tradicional maya durante un recorrido de unas 2 horas y media entre montañas y selva.
Cuevas con murales y escenas rituales donde los mayas aún realizan ceremonias espirituales.
Una comunidad de menos de cien lacandones custodia el área y comparte sus tradiciones ancestrales.
Senderos por selva tropical húmeda hogar del jaguar y el águila arpía, con miradores panorámicos de las lagunas.
Planea tu visita
Se llega en vehículo particular desde Palenque (93 km) por las carreteras 199 y 307. Dentro del área, los recorridos se hacen en cayuco y a pie, siempre con guía local.
Mejor época
Noviembre a abril
Clima
Cálido húmedo
Tipo
Parque natural
Ubicación
Ocosingo, Chiapas
Tu base de viaje
Hospédate en Ocosingo y visita Cenotes de Metzabok sin prisas. Es la ciudad base más práctica para explorar este destino natural.
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Resolvemos tus dudas
Se encuentran en la Selva Lacandona, en el municipio de Ocosingo, al oriente del estado de Chiapas, a unos 93 km de Palenque.
Se llega en vehículo particular tomando la carretera 199 hacia Ocosingo y luego la 307 hacia Frontera Corozal hasta el crucero de Cháncala, donde se continúa al destino. El trayecto toma alrededor de 2 horas.
En lengua lacandona, Metzabok significa "Dios del Trueno", una deidad venerada por los mayas que habitan la región.
Recorridos en cayuco por las lagunas, observación de pinturas rupestres, visita a cuevas sagradas, caminatas por la selva y vistas panorámicas desde los miradores.
Sí, es obligatorio contratar guías locales lacandones, ya que es necesario cruzar en lancha para llegar a los principales atractivos.
Se cobra una cuota de derechos de acceso por persona y por día. El monto puede variar, por lo que conviene llevar efectivo.
La visita a los lagos suele ser de 9:00 a 16:00 horas, por lo que se recomienda llegar temprano para aprovechar el día.
Es un área protegida y sagrada, por lo que las actividades acuáticas se limitan a los recorridos guiados en cayuco; consulta siempre con tu guía local.
El área protege especies como el jaguar, la pantera, la tortuga blanca y aves como el águila arpía, además de una rica flora tropical.
La temporada seca, de noviembre a abril, ofrece mejores condiciones para los recorridos y caminatas por la selva.
Sí, ambas lagunas forman parte de la misma área protegida de la Selva Lacandona y están relativamente cercanas, por lo que muchos tours las combinan en recorridos de uno o dos días saliendo de Palenque.
El recorrido en cayuco dura aproximadamente 2 horas y media, durante las cuales se observan las pinturas rupestres al pie de la montaña y se visita una cueva donde los mayas realizan rituales.
La comunidad lacandona ofrece opciones básicas de hospedaje y campismo dentro del centro turístico; para más comodidades, Palenque y Ocosingo cuentan con hoteles a unas horas de distancia.
Los recorridos en cayuco y las caminatas suaves pueden disfrutarse en familia, pero al ser un destino selvático y remoto conviene preparar a los niños con repelente, agua y calzado adecuado.
Su nombre significa "Dios del Trueno" y sus cuevas y pinturas rupestres son escenario de rituales ancestrales; la comunidad lacandona considera las lagunas un espacio espiritual que custodia desde hace generaciones.
¿Listo?
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Ciudad base
Ocosingo