Naturaleza · Miradores · cerca de San Blas, Nayarit
Sube al Cerro del Vigía en San Blas y mira el puerto, los esteros y el Pacífico desde lo más alto del Pueblo Mágico.
Punto más alto
Del pueblo
Ruinas s. XVIII
Contaduría
Vista 360°
Panorámica
Sitio sagrado
Wixárika
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
El Mirador de San Blas corona el Cerro del Vigía, el punto más alto del Pueblo Mágico de San Blas, en la costa de Nayarit. Desde su cima se despliega una de las panorámicas más completas de la Riviera Nayarit: el histórico puerto, los dos esteros que lo abrazan, el manglar infinito y la línea del océano Pacífico fundiéndose con el horizonte. Es el lugar donde San Blas se entiende de un solo vistazo, entre verde de selva, azul de mar y el viento salado que sube desde la bahía. En la cima conviven la naturaleza y la historia. Junto al mirador se alzan las ruinas de la Contaduría y la Aduana, fortificaciones del siglo XVIII que vigilaban el puerto y guardaban el tesoro real frente a los piratas. Caminar entre sus muros de piedra mientras se contempla el paisaje convierte la visita en un viaje al pasado colonial de uno de los puertos más importantes de la Nueva España, inmortalizado además por el poeta Henry Wadsworth Longfellow en "The Bells of San Blas". El acceso es sencillo: se llega cruzando el puente de El Conchal a la entrada del pueblo y se puede subir buena parte en auto, aunque la última cuesta es empinada. Hay una caseta de acceso con un módulo de seguridad y horario de visita durante el día, lo que mantiene el sitio cuidado y tranquilo. Desde arriba, los miradores naturales regalan tomas espectaculares al amanecer y, sobre todo, al atardecer, cuando el sol se hunde en el mar y tiñe de naranja los manglares. El Cerro del Vigía es también un sitio cargado de espiritualidad: para el pueblo wixárika (huichol) esta zona es sagrada, ligada a Aramara, la diosa del mar, a quien durante siglos han llevado ofrendas. Esa dimensión cultural suma una capa de respeto y misticismo a la experiencia, más allá del paisaje. Visitar el Mirador de San Blas es el complemento perfecto a los grandes atractivos naturales del destino, como el paseo en lancha por La Tovara, la observación de aves en Singayta y las playas de Matanchén, Las Islitas y Aticama. Subir al mirador es la mejor manera de empezar o cerrar un viaje a San Blas: una postal de selva, historia y océano que resume el alma de este rincón de Nayarit.
Mejor época
Nov–Abr, al atardecer
Clima
Cálido subhúmedo costero
Zona horaria
MST (UTC-7)
Consejos para aprovechar tu visita a Mirador de San Blas
Llega al atardecer para la mejor luz y temperatura más fresca sobre el puerto.
Lleva agua, repelente y protector solar; sube selva y mosquitos al caer la tarde.
Usa calzado cómodo: el tramo final hasta las ruinas es empinado.
Combina la visita con un paseo en lancha por La Tovara el mismo día.
Hay caseta de acceso con horario diurno; respeta el cobro de entrada y los horarios.
Trata el sitio con respeto: es lugar sagrado para el pueblo wixárika.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar este destino natural
Desde la cima se aprecian los dos esteros, el manglar y el Pacífico que rodean San Blas en una sola panorámica.
Fortificación y aduana del siglo XVIII que protegía el puerto y su tesoro frente a los piratas.
Al ocaso el sol se hunde en el Pacífico y tiñe de naranja los manglares y esteros.
Lugar ceremonial ligado a Aramara, la diosa del mar, venerada por el pueblo huichol.
Uno de los mejores miradores de la Riviera Nayarit para capturar selva, puerto y océano.
Vistas privilegiadas del estero y la selva, antesala de La Tovara y Singayta.
Planea tu visita
Se llega cruzando el puente de El Conchal a la entrada del pueblo; se puede subir en auto casi hasta la cima, con un tramo final empinado. Desde el centro de San Blas son pocos minutos en coche o taxi.
Mejor época
Noviembre a abril
Clima
Cálido subhúmedo
Tipo
Mirador natural
Ubicación
San Blas, Nayarit
Tu base de viaje
Hospédate en San Blas y visita Mirador de San Blas sin prisas. Es la ciudad base más práctica para explorar este destino natural.
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Resolvemos tus dudas
Es un mirador natural en la cima del Cerro del Vigía, el punto más alto de San Blas, con vista panorámica del puerto, los esteros, el manglar y el océano Pacífico. Junto a él están las ruinas de la Contaduría.
Se accede cruzando el puente de El Conchal, a la entrada de San Blas, y se sube por el cerro casi hasta la cima en auto. El tramo final es empinado, a pocos minutos del centro del pueblo.
Hay una caseta de acceso con un módulo de seguridad donde se cobra una cuota simbólica por persona para el mantenimiento del sitio.
El sitio se visita durante el día, en horario diurno, todos los días. Lo ideal es llegar por la tarde para disfrutar el atardecer sobre el mar.
Una panorámica casi de 360° del puerto de San Blas, los dos esteros que lo rodean, el manglar, la selva y el océano Pacífico, además de las ruinas coloniales de la Contaduría y la Aduana.
El atardecer es el momento estrella, cuando el sol se oculta en el Pacífico y tiñe de naranja los manglares; también es buena hora el amanecer por la luz y la frescura.
Son los restos de una fortificación y aduana del siglo XVIII que vigilaban el puerto de San Blas y resguardaban el tesoro real frente a los ataques de piratas.
Para el pueblo wixárika (huichol) esta zona es un lugar sagrado ligado a Aramara, la diosa del mar, a quien durante siglos han llevado ofrendas.
Sí, se puede subir gran parte en auto. El último tramo es empinado, así que conviene usar calzado cómodo y tomarlo con calma.
Muy cerca están La Tovara y su paseo en lancha por el manglar, la comunidad de Singayta para observación de aves y las playas de Matanchén, Las Islitas y Aticama.
Sí, se puede ascender en auto buena parte del Cerro del Vigía cruzando el puente de El Conchal; solo la última cuesta hasta las ruinas es empinada y algunos prefieren caminarla.
Es uno de los mejores miradores de la Riviera Nayarit para fotografía: al atardecer el sol cae sobre el Pacífico y el puerto, los esteros y el manglar quedan iluminados en tonos cálidos.
Con una a dos horas es suficiente para subir, recorrer las ruinas de la Contaduría, disfrutar la vista y tomar fotos; cae perfecto antes o después de un paseo por La Tovara.
Sí, San Blas tiene mucha selva y manglar, y al caer la tarde aumentan los mosquitos, por lo que conviene llevar repelente, ropa fresca de manga larga y agua.
Hay una caseta de acceso con módulo de seguridad donde se cobra una cuota simbólica por persona; el cobro ayuda a mantener cuidado y vigilado el sitio.
¿Listo?
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Ciudad base
San Blas