Región · Estado de México
Pueblos Mágicos, cascadas, quesos artesanales y raíces otomí-mazahuas en el norte serrano del Estado de México, a 2 horas de CDMX.
3 Pueblos Mágicos
Pueblos Mágicos
60+ queserías
Queso artesanal
900-1300 d.C.
Huamango
2 horas de CDMX
Cercanía
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
El Norte Mexiquense es la cara más serrana y campirana del Estado de México: una región de montañas, presas y bosques de pino-encino donde conviven tres Pueblos Mágicos —Aculco, Acambay y Jilotepec— a poco más de dos horas de la Ciudad de México. Aquí el aire es fresco, las calles son empedradas y el paisaje cambia entre cañadas de roca basáltica, lagunas artificiales y campos de cultivo herencia de los pueblos otomí y mazahua que poblaron estas tierras desde el Posclásico. Aculco es el corazón quesero de la región: más de 60 talleres artesanales producen queso ranchero, manchego con jalapeño, adobado y dulces de leche que se venden bajo los arcos de su plaza. A su alrededor caen las cascadas de La Concepción y Tixhiñú sobre columnas de basalto que en temporada de lluvias alcanzan más de 20 metros, y se alza la montaña Ñadó, ideal para senderismo y campismo junto a la presa del mismo nombre, donde se practica la pesca deportiva. Acambay, cuyo nombre otomí significa "Peñascos de Dios", combina aventura y arqueología. A pocos kilómetros del centro se encuentra la zona arqueológica de Huamango, asentamiento otomí ocupado entre los años 900 y 1300 d.C. sobre una mesa de roca andesítica con entrada gratuita. El municipio invita a recorrer sus peñas y cañadas, acampar en parques de montaña y disfrutar de un temazcal tradicional, además de descubrir su artesanía mazahua de popotillo, alfarería y bordados. Jilotepec, el más reciente Pueblo Mágico —nombrado en septiembre de 2024—, presume esencia otomí y paisajes de altura. Su iglesia franciscana de San Pedro y San Pablo del siglo XVI guarda un retablo barroco con hoja de oro, mientras que la presa Danxhó ofrece paseos en lancha y veleo, y el parque El Llano abre sus bosques al ciclismo de montaña y las caminatas. Los petroglifos de San Lorenzo Octeyuco y el Carnaval Xhita completan su huella ancestral. Visitar el Norte Mexiquense es hacer una escapada de fin de semana donde la naturaleza, la historia prehispánica, la gastronomía de barbacoa, escamoles y queso artesanal, y la calidez de los pueblos serranos se viven sin prisas y sin las multitudes de los destinos más turísticos del centro de México.
Mejor época
Lluvias verano (cascadas) y otoño
Clima
Templado serrano, fresco todo el año
Zona horaria
CST (UTC-6)
Consejos para aprovechar tu visita a Norte Mexiquense
Llega en auto: el transporte entre Aculco, Acambay y Jilotepec es limitado y conviene tener flexibilidad.
Visita las cascadas en temporada de lluvias (junio-septiembre) cuando alcanzan su máximo caudal.
Lleva una hielera para comprar quesos y dulces de leche artesanales directo en los talleres de Aculco.
Empaca ropa abrigadora: por la altura serrana las noches y mañanas son frías todo el año.
La zona arqueológica de Huamango abre de martes a domingo de 10:00 a 15:00 horas con entrada gratuita.
Reserva con anticipación las cabañas y áreas de campismo en parques de montaña los fines de semana largos.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar esta región
Aculco, Acambay y Jilotepec reúnen tres Pueblos Mágicos a dos horas de CDMX, con plazas empedradas y arquitectura colonial.
La Concepción y Tixhiñú caen sobre columnas de roca basáltica y en temporada de lluvias superan los 20 metros de altura.
Más de 60 talleres en Aculco elaboran queso ranchero, manchego con jalapeño, adobado y dulces de leche.
Asentamiento otomí del Posclásico (900-1300 d.C.) sobre una mesa de roca en Acambay, con entrada gratuita.
Las presas Danxhó y Ñadó ofrecen lancha, veleo y pesca, rodeadas de bosques de pino-encino para senderismo.
Petroglifos, carnavales como el Xhita y artesanía de popotillo y bordados conservan las raíces indígenas de la región.
Planea tu visita
Lo ideal es llegar en auto por la México-Querétaro (15D) y moverse entre municipios por carretera. Dentro de cada pueblo, el centro histórico se recorre fácil caminando.
Mejor época
Verano y otoño
Clima
Templado serrano
Tipo
Naturaleza y pueblos
Ubicación
Norte de Edomex
Qué abarca
Resolvemos tus dudas
La región serrana del norte del Estado de México, con los Pueblos Mágicos de Aculco, Acambay y Jilotepec, además de cascadas, presas y zonas otomí-mazahuas.
Los principales destinos están a poco más de dos horas en auto desde CDMX por la autopista México-Querétaro (15D).
La temporada de lluvias (verano) es ideal para ver las cascadas en su máximo caudal, y el otoño ofrece paisajes verdes y clima fresco agradable.
Por sus quesos artesanales —más de 60 talleres— y por sus cascadas de La Concepción y Tixhiñú sobre columnas de basalto.
Visitar la zona arqueológica otomí de Huamango, recorrer peñas y cañadas, acampar, hacer senderismo y disfrutar de temazcal y artesanía mazahua.
Su iglesia del siglo XVI con retablo de oro, la presa Danxhó para paseos en lancha, el parque El Llano y los petroglifos de San Lorenzo Octeyuco.
No, la entrada es gratuita. Abre de martes a domingo de 10:00 a 15:00 horas, a unos 5 km del centro de Acambay.
Sí, ofrece senderismo, ciclismo de montaña, escalada en peñas, campismo, pesca deportiva y veleo en sus presas.
Barbacoa estilo penca, mole, carnitas, escamoles y una gran variedad de quesos artesanales, mantequillas y dulces de leche.
Es muy recomendable, ya que el transporte público entre los municipios es limitado y los atractivos naturales están dispersos.
Jilotepec, designado Pueblo Mágico el 27 de septiembre de 2024, conocido por su esencia otomí, su iglesia franciscana del siglo XVI y la presa Danxhó.
En Aculco, donde funcionan más de 60 talleres artesanales que venden queso ranchero, manchego con jalapeño, adobado, crema, mantequilla y dulces de leche.
Las cascadas de La Concepción y Tixhiñú, ambas sobre formaciones de columnas basálticas, que en temporada de lluvias superan los 20 metros de altura.
Sí, en la presa de Ñadó (entre Aculco y Acambay) se practica pesca deportiva, campismo y cabalgata, y hay parques de montaña con cabañas y áreas de campismo.
Raíces otomí y mazahua visibles en la zona arqueológica de Huamango, los petroglifos de Octeyuco, el Carnaval Xhita y la artesanía de popotillo y bordados.
¿Listo?
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