Naturaleza · Reservas naturales · cerca de Mapimí, Durango
Reserva de la Biosfera Mapimí: la primera de México, hogar de la tortuga del bolsón y de la enigmática Zona del Silencio.
Primera de México
Reserva
342,000 ha
Extensión
Zona del Silencio
Enclave mítico
Tortuga del bolsón
Especie endémica
Guía de viaje
Equipo yaReserva
Editorial de destinos
La Reserva de la Biosfera Mapimí, en el municipio de Mapimí, Durango, es uno de los santuarios naturales más fascinantes del norte de México. Decretada en 1979, fue la primera reserva de la biosfera del país y de América Latina, reconocida por la UNESCO dentro de su programa El Hombre y la Biosfera. Sus más de 342,000 hectáreas protegen un fragmento puro del Desierto Chihuahuense, compartido entre Durango, Coahuila y Chihuahua, donde el silencio, la inmensidad y la vida endémica se vuelven una experiencia inolvidable. El gran emblema de la reserva es la tortuga del bolsón (Gopherus flavomarginatus), la tortuga terrestre más grande de Norteamérica, especie endémica y en peligro crítico de extinción que solo habita en este rincón del altiplano. Junto a ella conviven la lagartija de las dunas, víboras de cascabel en protección especial y cerca de 270 especies de vertebrados adaptadas a la aridez. El Laboratorio del Desierto, operado por el INECOL desde finales de los años setenta, es uno de los centros científicos más importantes de México para el estudio de los ecosistemas áridos. Dentro de la reserva se encuentra la célebre Zona del Silencio, una cuenca donde, según la tradición popular, las ondas de radio se distorsionan y los aparatos electrónicos fallan. Este enclave mítico, rodeado de leyendas sobre meteoritos y fenómenos inexplicables, atrae por igual a curiosos, científicos y viajeros que buscan el sitio más silencioso del país. Es uno de los grandes imanes turísticos del desierto duranguense. El paisaje combina dunas de yeso, sierras calcáreas, lagunas saladas y llanuras infinitas. Las Dunas de la Soledad y la Laguna de las Palomas regalan postales únicas, mientras que los fósiles marinos esparcidos por el suelo recuerdan que esta tierra árida estuvo cubierta por un mar hace millones de años. Al caer la noche, la ausencia total de contaminación lumínica convierte el cielo de Mapimí en uno de los mejores miradores estelares de México. Visitar la Reserva de la Biosfera Mapimí es adentrarse en un territorio de ciencia, naturaleza y misterio. Ideal para el turismo de aventura, la observación de fauna, la astronomía y el ecoturismo responsable, este destino duranguense premia a quien lo recorre con experiencias auténticas lejos del bullicio. Una joya del Pueblo Mágico de Mapimí que combina patrimonio natural, leyenda y la magia del desierto.
Mejor época
Octubre a marzo
Clima
Desértico seco y extremoso
Zona horaria
CST (UTC-6)
Consejos para aprovechar tu visita a Reserva de la Biosfera Mapimí
Lleva suficiente agua, combustible y provisiones: hay pocos servicios dentro de la reserva.
Contrata un guía local en Ceballos o La Flor para acceder con seguridad a la Zona del Silencio.
Usa vehículo alto o 4x4; muchas terracerías son arenosas y aisladas.
Protégete del sol con sombrero, bloqueador y ropa ligera de manga larga.
Lleva ropa abrigadora para la noche: en invierno las temperaturas bajan bruscamente.
Respeta la fauna y no extraigas fósiles, plantas ni animales; es una reserva protegida.
Imperdibles
Lo que no te puedes perder al visitar este destino natural
Enclave mítico donde la leyenda dice que fallan las señales de radio. Uno de los lugares más silenciosos y enigmáticos de México.
Hogar de la tortuga terrestre más grande de Norteamérica, especie endémica y en peligro crítico de extinción.
Impresionantes dunas de yeso y arena que forman uno de los paisajes desérticos más fotogénicos del norte del país.
Sin contaminación lumínica, la reserva ofrece uno de los mejores cielos para observación astronómica de México.
Centro científico del INECOL dedicado al estudio del Desierto Chihuahuense y su biodiversidad única.
Restos de un antiguo mar cubren el suelo árido, testigos de millones de años de historia geológica.
Planea tu visita
Se recorre en vehículo propio, idealmente 4x4, por terracerías desde Ceballos o Mapimí. Es muy recomendable contratar guía local para acceder a la Zona del Silencio.
Mejor época
Octubre a marzo
Clima
Desértico extremoso
Tipo
Reserva natural
Ubicación
Mapimí, Durango
Tu base de viaje
Hospédate en Mapimí y visita Reserva de la Biosfera Mapimí sin prisas. Es la ciudad base más práctica para explorar este destino natural.
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Resolvemos tus dudas
Es un área natural protegida del Desierto Chihuahuense con más de 342,000 hectáreas, ubicada en Durango, Coahuila y Chihuahua. Fue la primera reserva de la biosfera de México y de América Latina, decretada en 1979.
La Zona del Silencio forma parte de la Reserva de la Biosfera Mapimí, en el municipio de Mapimí, Durango. Se accede principalmente desde el poblado de Ceballos por terracería.
Según la tradición popular, sus características geográficas de cuenca dificultan la transmisión de ondas de radio, por lo que aparatos electrónicos fallarían. Esto, junto con leyendas de meteoritos, le dio fama de lugar misterioso.
Se llega por carretera hasta el Pueblo Mágico de Mapimí o el poblado de Ceballos, y desde ahí por terracerías. Se recomienda vehículo alto o 4x4 y, para la Zona del Silencio, un guía local.
Destaca la tortuga del bolsón, la tortuga terrestre más grande de Norteamérica, además de la lagartija de las dunas, víboras de cascabel, aves rapaces y cerca de 270 especies de vertebrados del desierto.
De octubre a marzo, cuando las temperaturas son más frescas. En verano el calor del desierto puede ser extremo y peligroso para quien no está aclimatado.
Para recorrer el interior y especialmente la Zona del Silencio sí es muy recomendable un guía local, ya que las terracerías son aisladas y es fácil desorientarse sin referencias.
Sí. La ausencia de contaminación lumínica convierte a la reserva en uno de los mejores sitios de México para la observación astronómica y la astrofotografía.
Ecoturismo, observación de fauna y flora endémica, recorridos por las dunas, astronomía nocturna, fotografía de paisaje y visita a la enigmática Zona del Silencio.
Sí, viajando con precaución: lleva agua, combustible, provisiones, vehículo adecuado y de preferencia un guía. El principal riesgo es el aislamiento y el clima extremo, no la inseguridad.
El acceso a la reserva en sí no suele tener costo elevado, pero conviene presupuestar combustible, alimentos, hospedaje en Mapimí o Ceballos y la tarifa de un guía local, que es la inversión más recomendable para el recorrido.
Es parte de la leyenda popular. Se atribuye a la geografía de cuenca de la zona, aunque científicamente el fenómeno no está comprobado de forma absoluta. La cobertura celular sí es muy limitada por lo remoto del lugar.
Se recomienda un vehículo alto, idealmente 4x4, ya que muchas terracerías son arenosas, aisladas y poco señalizadas. Viajar en convoy o con guía aumenta la seguridad.
Las opciones de hospedaje se concentran en el Pueblo Mágico de Mapimí y en localidades cercanas como Ceballos y Bermejillo. En yaReserva.com puedes comparar y reservar alojamientos en la zona.
Es la especie emblema de la reserva: la tortuga terrestre más grande de Norteamérica, endémica del Bolsón de Mapimí y en peligro crítico de extinción. Su conservación fue una de las razones para crear el área protegida.
¿Listo?
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Ciudad base
Mapimí